jueves, 4 de diciembre de 2008

Si se habla de caldo con pelotas de pavo, es que se acerca la Navidad...

Aquí está, el plato típico típico pero más que típico de la Navidad murciana. el caldo de pavo con pelotas. Cientos de blogs hablan de él, explican la ancestral receta tal como la hacía su madre, su abuela, su tía la de Torre Pacheco o el amigo cocinero del tío Ramón. Lo llaman cocido murciano o huertano y hasta Arguiñano se atreve a dar la receta, lo que choca un poco teniendo en cuenta lo poco que le interesa la cocina regional del sur de España al ilustre cocinero mediático. Pese a la abundancia de texto sobre el tema, me ha costado Dios y ayuda encontrar una foto de tan popular plato, por lo que se lo he mangado a otro compañero bloguero, que espero que me perdone.

Yo recuerdo a mi madre preparando las pelotas, como supongo que hacían las madres de todos los murcianos mayores de 30 años, con muchos días de antelación. Para ello se sacaba del trastero una olla gigante que sólo servía para ese menester, quedando en el mayor de los olvidos el resto del año. En mi memoria anida el fuerte olor de la picada y las manos de mi madre que amasaba y daba forma a las pelotas con una velocidad tal que podría optar a una medalla de oro si tal menester se convirtiera en disciplina olímpica. Los días siguientes a la elaboración de lo que ella llamaba "la gran pelotada" todo eran probaturas por parte de la familia y los amigos, que siempre decían lo mismo: "Hummmmmmmmmmmmmmmmmm, qué ricooooooooooooooooooo, con el frío que hace....".

El caldo con pelotas se servía el día de Navidad, aunque alguno ya le metiera mano en Nochebuena y también "el segundo día de Pascua" y el resto de las Navidades. Porque siempre había que hacer una visita a casa de alguna tía y allí también se servía el caldito y cuando llegaba Nochevieja, terminabas del pavo y sus pelotas hasta el mismísimo occipital y vendías tu alma por unos huevos fritos con patatas.

Con los años, algunas madres dejaron de hacer las pelotas porque era mucho trabajo para ellas y las artritis y otras itis les impedían dedicarse a su elaboración con el mismo empeño de antaño. Y entonces empezaron a comprarlas ya preparadas en las carnicerías. Y aunque estaban muy buenas, no sabían igual que las de la mamá y ella, muy orgullosa de los elogios, prometía que "el año que viene, las hago yo otra vez". Pero no las volvía a hacer y los hijos empezaron a pasar la Nochebuena en casa de sus suegros, que no eran de Murcia o no sabían hacer las pelotas como la madre y los nietos dejaron de tener esa referencia navideña.

Pero los niños crecen, se van de marcha los fines de semana y con el resopón, se encuentran que hay ventas abiertas de madrugada y que en vez de chocolate con churros ofrecen "un caldito con pelotas" y el chico recuerda entre las brumas del botellón que su abuela "hacía eso en Navidad y mi padre se ponía como el Kiko" y el camarero sonríe pensando que al fin y al cabo, las tradiciones no se pierden, sólo se transforman...

24 comentarios:

AnuKa dijo...

¡Madre mía, qué pinta tiene esa foto!, sólo de mirarla, me viene el olor de ese cocido con pelotas, de verdad... Mira, ahora mismo, con el fresquico que hace, me tomaba yo un buen tazón de caldo con una pelotica dentro, ¡ay! y yo, sin saber hacerlo. No tengo perdón.

Cyd Charisse dijo...

Jsjaja, Anuka, sabía que lo dirías. Yo tampoco sé hacer las pelotas, entre otras razones porque a mí las pelotas no me gustan... no me gusta la carne picada, ni las albóndigas, ni los filetes empanados ni por supuesto, las hamburguesas. Pero sí me gusta mucho el guisado, el cocido murciano, como lo llaman algunos y el caldo, por supuesto, pero sin la pelota. Nadie es perfecto...

Pencho dijo...

Hablando de pelotas..... y aparezco yo en el blog. ¡Que casuallidad!

Prometo que voy a hacer la receta añadiendole algo mas de calor humano y ahora solo necesito el/la conejillo de indias que experimente los placeres de la carne y sus pelotas.

Cyd Charisse dijo...

Pencho, cuenta con nosotras...

AnuKa dijo...

Jolín Pencho, dejas comentarios aquí y en el mío no, ¡ya te vale! y éso que hay una entrada que te toca de lleno, snifff... snifff...

isabel dijo...

Entro por primera vez y es para comentar el caldo con pelotas yo que soy vegetariana, ¡hay que joderse!. Bueno pues yo tambien me acuerdo del que hacía mi madre y del que hacía la tuya, que muchos me he comido de ella, y que buenos los hacían las dos. En fin ahora me conformo con alimentarme de caldos de verduras y otras variedades veganas. O mismamente de alpiste que dice mi padre. Un saludo

Clares dijo...

¿Pues no que a mí me pasa lo mismo que a Isabel? Que soy vegetariana. Hay pocas cosas que sienta de habar dejado de comer carne, y una es el cocido en cualquiera de sus variantes, el que más este de las pelotas, que mi madre lo hace riquísimo. Es todo un lujo navideño, pero yo seguiré siendo vegeta, un año más. Ya veremos el que viene. Ahora, eso sí, sé hacerlo.

Aila dijo...

Yo aún puedo degustar, afortunadamente, del riquísimo cocido de pelotas de mis mayores. Mi madre y la tía de Doro tienen artritis las dos pero de la otra, de la de las piernas por lo tanto, con una buena silla ,el problema está resuelto.
Yo soy de las que la compran hechas más que nada porque mi carnicero las hace muy ricas y yo, que quereis que os diga, me ahorro el latazo de hacerlas.
Porque están muy ricas pero, chicos, son un rato pesadas de hacer.

AnuKa dijo...

Aila, ¡ya me estás diciendo quién es tu carnicero y dónde está!, que sé que vivimos por el mismo barrio, así que no me costará trabajo encontrarlo. ¡Quiero aprender a hacer cocido con pelotas! y si las tengo hechas, un paso que adelanto.
Besosssssss

supersalvajuan dijo...

El pavo es insípido. Prefiero las pechugas. Y punto.

Cyd Charisse dijo...

A las vegetarianas les digo que siempre se pueden comer los garbanzos y las patatas y sobre todo, el caldo. Yo no sé hacerlo por mí misma, me tiene que enseñar mi madre y con la pelota, la verdad es que no puedo, ni hacerla ni comerla, pero la acepto.
En cuanto a lo que dice super, es verdad, el pavo es insípido, por eso la pelota lleva tanta especia, para tener un sabor más intenso.

Aila dijo...

Anuka, hay varios sitios donde las hacen ( me refiero a la masa, la pelota la haces tú pero eso no tiene ninguna complicación )
En primer lugar en Mercadona, después hay dos carnicerías más; una se llama Carmelitana ( como para no saber donde es ) y está al final de la calle Ruiz Hidalgo ( la calle más próxima a la Estación que desemboca en Paseo de Corvera ); otra es " El Chillareas " que está en un jardín situado en la c/ clementes, está calle es una de las que desembocan en Alameda de Capuchinos.
De los tres sitios te recomiendo el de La Carmelitana.
Me han comentado que en la Plaza de Abastos las hacen, tambien, muy ricas cualquiera de las carnicerías que hay, pero esas no las he probado.
Todo es cuestión de armarse de valor y....al toro.
" Zzzzuerte maestra "

AnuKa dijo...

¡Asias Aila!, a ver si me animo un día de estos y me pongo manos a la "masa", jaja.
Un beso y buen día

isabel dijo...

AnuKa te voy a dar la receta del cocido con pelotas que hacía mi madre y que yo, a pesar de ser vegetariana, hago para el disfrute de mi gente:
La masa es lo más fácil, en cualquier carnicería te venden la mezcla de carne picada que lleva pechuga de pavo o pollo campero, trozo de magra de jamon o cualquier otra parte del cerdo si te gusta más graso, longaniza roja y un par de blancos. En casa le añades un par de dientes de ajo picados, perejil, seis huevos y miga de pan mojada en leche para que salgan esponjosas. Las dejas reposar un rato, incluso de un día para otro y las vas en volviendo para ponerlas en el cocido.
Para el cocido pones un trozo de pavo o pollo campero, un hueso de ternera, un trozo de jamón, un poco de tocino y, si te gusta, un codillo de cordero, además de las verduras que se echan enteras para después poder quitarlas si no le gustan a nadie. Se le pone zanahoria, apio, nabo, puerro y al final un picadillo en el mortero de ajo y perejil con azafrán de hebra.
Como ves todo muy sencillito, vamos toda la mañana en la cocina, pero merece la pena, está buenísimo. Un saludo

AnuKa dijo...

¡Muchísimas gracias Isabel!, imprimo la receta. Ya te contaré cuando me ponga con ello.
Un beso

Condesa de Trifaldi dijo...

Ufff... con los fríos de Madrizzz... yo también soy una afortunada, mi madre aún conserva la misma olla enoooorrrrmeee con una abolladura que se hizo hace miles de años cuando se le escapó y armó la de dióh, ese día comimos bocatas y nunca ha consentido ni cambiar de olla (a la que le falta un agarradero) ni quitarle la abolladura...
En casa sólo lo comemos el día 25 que es cuando nos juntamos todos (yo me aprovecho de las sobras y apuro un par de días más).
Venga va alguno de los secretos de mi Flavia para las pelotas (si se entera, me mata): al cocido además del pavo, le echa también una carcasa de pava (que le da más sabor) y a las pelotas, además de la carne, y el blanco y la longaniza, le pone piñones y raspadura de limón y la miga es de pan de carrasca que tenga un par de días (o más) el pan recién hecho no vale... uhmmm, y los garbanzos del cocido son (por supuesto) garbanzos secos, puestos a remojo nosécuantos días antes y todo se hace lentito y con "cariños" que dice ella... uhmmm. Sí, y de postre los cordiales, antes teníamos en el campo un horno de piedra y salían espectaculares, ahora con el horno eléctrico no es lo mismo, pero siguen estando mejores que los de las confiterías... uhmmm

Mira que a mi me gusta el cocido, pero la jodía no consiente hacerlo nada más que para el 25 de diciembre (es por lo poco que me gusta la Navidad, por cuatro detalles como ésos)... y sí es una paliza hacerlo, pero luego... con tres pelotas ya has comido... uhmmm

Condesa de Trifaldi dijo...

Por cierto, que si queréis probar el caldo con pelotas gratis, a principio de enero, no recuerdo bien qué día, en Patiño se celebra una fiesta multitudinaria en la que las patiñeras regalan caldo con pelotas que hacen ellas mismas en casa días antes (la mayoría exquisitas)... el problema: se llena de gente que es un primor... hay que hacer colas, dar empujones y colocarse estratégicamente para pillar una bolica (que no son pequeñas, conste que son grandotas) hay muchos puestos y es recomendable ir una vez en la vida, pero sólo éso una vez... que sí que sí que es gratis, y te encuentras a las cuadrillas, y al Patiñero trovando... es una cosa mu nuestra y una tradición ir a Patiño, coger tu vasico plástico y entre empujones y juramentos en arameo escuchar al Patiñero... otra cosa que acabará perdiéndose, el trovo.

AnuKa dijo...

"Prima", ¡qué quieres que te diga!, seguro que una más no se nota nada el día de navidad entre todos los que sois ¿verdad?, jaja... aquí vendría un emoticono que sería... :SILBAR:, jaja...

Condesa de Trifaldi dijo...

Pos mira, se lo pregunto a la Flavia y si vemos que tenemos "albondigas" pa ti y el Raulico ya te digo.

AnuKa dijo...

Estoooo... ¿no eran armóndigas?, jaja

Cyd Charisse dijo...

Mi madre las hace como dice Isabel y le añade unas almendras picadas. Básicamente la receta es la misma y cada uno le pone su toque personal. Ah, lo del pan de carrasca de dos días es fundamental, sí señor.
En cuanto a lo de Patiño, es en enero, no sé si para San Antón o algo así. Siempre me acuerdo porque en Telemurcia de dedican por lo menos cuatro minutos todos los años, mientras que para cualquier noticia de más abajo del Puerto de la Cadena, se despachan con un minuto, jajaja. Es un chiste con mis compañeros de Murcia.

Cyd Charisse dijo...

Ah, que el Patiñero se ha muerto este verano, pobretico....

Condesa de Trifaldi dijo...

Sí, pobretico... yo le oí trovar en la comunión de mi sobrina en abril y, como siempre me emocioné, porque hacía la comunión su nieta también y le hizo un trovo apoteósico...

Ha dejado dos herederos en eso del trovo, uno de ellos un niño que debe andar por los 12 años que de verdad lo hace muy bien, pero la magia se rompió cuando se murió el Repuntín y ya las "peleas" no fueron lo mismo... y ahora el maestro también se ha ido.. cachis la mar.

Cyd Charisse dijo...

El arte de la repentización se irá perdiendo poco a poco, condesa, como tantos y tantos oficios y tantas y tantas costumbres. Me di cuenta el otro día, en el mercadillo medieval.