miércoles, 11 de noviembre de 2009

Enésimo atardecer


Pues sí, el enésimo y supongo que no el último. Es lo que ocurre cuando todos los días puede una contemplar este hermoso espectáculo, que cada día parece diferente y al que no me resisto a inmortalizar con mi cámara una y otra vez.
No tiene más historia que ésa, un atardecer más, el enésimo y por supuesto, no el último.
Por cierto, las fotos no tienen el más mínimo retoque ni del potochó ni de otro programa. He preferido dejar la luz tal cuál.


Pinada de San Blas, solitaria y perenne, como perro en el cortijo.



Vista desde la cocina de mi casa. El solar lleno de hierbas no se ve, afortunadamente. También han desaparecido las grúas del horizonte, a Dios gracias.

Y aquí ponemos el punto final a esta humilde entrada del atardecer sobre el Cabezo Gordo, aunque aquí no se vea. Otro día pondré fotos del amanecer sobre el mar. Es lo bueno de tener ambas opciones.



10 comentarios:

Aila dijo...

Por cosas como estas son por las que merece la pena haber nacido.

supersalvajuan dijo...

Buenas fotos!!!

Cyd Charisse dijo...

Pues sí, Aila, ventajas de vivir en un lugar que se queda solitario en invierno. No saben los urbanitas lo que se pierden.

Cyd Charisse dijo...

Gracias, supersalva, aunque el mérito es de la máquina... y de la naturaleza.

cabopá dijo...

Bonitas fotos Cyd.........
Cómo me gustaría vivir por ahí y hacer recorridos a pie en bici o simplemnte no hacer nada........
Besicos.

Cyd Charisse dijo...

No hay duda de que estamos de acuerdo, Cabopá. Gracias por tus elogios.

Rosario dijo...

Estas fotos no necesitan retoques, son preciosas, la naturaleza las regala y tú te has dedo cuenta de su belleza y las has hecho eternas.
Gracias, con tu permiso te seguiré.
Un abrazo fuerte Rosario

Cyd Charisse dijo...

Muchísimas gracias, Rosario. Bienvenida a tu casa.

AnuKa dijo...

¡Guauuuuuu!, qué preciosidad de fotos. Espero los amaneceres.
Besos.

Cyd Charisse dijo...

Gracias, Anuka, un besazo.