martes, 6 de abril de 2010

Los años vividos

He tomado prestado el título de esta entrada de un programa que en la temporada pasada hizo un buen amigo en la tele. Siempre me ha gustado y creo que le va que ni pintado a esta foto que hoy he encontrado cuando ponía en orden las miles de fotos que tengo archivadas, unas de trabajo y otras personales.
¿Qué significa esta foto?, poca cosa, en realidad, es el recuerdo el que me golpea cuando la miro. Deben haber pasado unos diez años, pero en mi mente ha sido media vida. Es un chiringuito que estaba en el paseo marítimo de mi pueblo. Unas obras 'modernísimas' se lo llevaron para adelante, en su lugar han hecho otro paseo y han puesto otros chiringuitos, pero ninguno es como éste. A él íbamos todos los domingos mi hermana y yo con mis padres, todavía en pie, todavía saludables. Mi padre murió hace ahora ocho años, mi madre ha sufrido todo tipo de caídas y operaciones que le impiden andar erguida o sin ayuda de la silla de ruedas; los amigos que los acompañaban también llevan encima un calvario de enfermedades y nosotras estamos envueltas en nuestras obligaciones diarias que incluyen fines de semana, incompatibles con una soleada mañana ante una cerveza y unas tapas. Todo se ha perdido, sólo la foto nos recuerda los años vividos.
Pero entre la dolorosa nostalgia, hay un atisbo de esperanza; el niño con gafas que sonríe a la cámara es mi sobrino. Entonces era un 'enano', ahora me saca la cabeza y está en pleno proceso de adolescencia. Se ha hecho mayor y ya vive su vida independiente de 'los mayores', pero recuerdo los tiempos en los que lo llevaba a él, a su hermana y a sus primas a fotografiar pájaros, a pasear por la playa y a ver todos los estrenos de 'La guerra de las galaxias'. Sigue tan simpático y dicharachero como siempre y su sonrisa me recuerda que aunque los tiempos sean duros, merecieron la pena los años vividos, aunque la imagen de mi padre, leyendo el periódico, me ponga al borde de las lágrimas.
En fin, en esta tarde de bando de la huerta en Murcia, aquí en la playa, me siento nostálgica.

7 comentarios:

Bruni, Carla, ¡¡of course!! dijo...

Jolines, pues se le ve muy joven a tu padre, no? qué putada!!!

Me alegro de que a pesar de los tiempos, sigas viendo luz, algunas veces, es la única manera de seguir

Un beso y mucho ánimo para tu madre

Cyd Charisse dijo...

Muchas gracias, Carla, mi padre es el que está al fondo, con el pelo blanco, y tenía menos de 70 años cuando se hizo la foto.

cabopá dijo...

Muchos besicos huertanos...........
amiga marmenorense,eres un cielico escribiendo. La nostalgia es bueno compartirla me uno a esa terraza frente al mar de La Ribera y frente a la Pescadería..¿no..??
más besicos.

Cyd Charisse dijo...

Muchas gracias, cabopá. Sí, ahí mismo estaba el chiringuito, antes de la obra de El Escorial...

Aila dijo...

Jolines, no digas esas cosas que teno el ánimo quebrao y me haces llorar

Cyd Charisse dijo...

Hola, Aila, creía que te habías perdido entre las carrozas del bando de la huerta, jajaja. Bueno, es que encontrar esta foto me impactó. Son muchas las cosas que se han ido en los últimos años.

Cyd Charisse dijo...

Por cierto, que mi padre es el señor del pelo blanco que está al fondo, no el chico joven de delante, es evidente. Que éste podría ser hijo mío...