martes, 22 de septiembre de 2009

Un breve e incompleto paseo por la cartelera teatral madrileña

Un pequeño y muy incompleto, fruto del recorrido entre Atocha y la calle Princesa, ahí es nada, pasando por el barrio de las Letras. Ha sido Clares la que me ha dado la idea de abrir esta entrada con una pequeña muestra de la cartelera madrileña. ¡Qué envidia, Señor!. En fin, espero ver algunas de las obras en los próximos meses, algunas de las que están aquí y otras que no.
Por ejemplo, Spamalot, ese disparate basado en 'Los caballeros de la tabla redonda' de los Monty Python. No me coincidió mi última estancia con el estreno, pero supongo que va para largo, así que esperaré....

La librería 'La Celestina', a un paso del Teatro Español. Una maravilla, pero tengo prohibido entrar, mi situación económica no me lo permite.


Así que miro desde fuera. ¿Verdad que los libros expuestos son como los dulces en la pastelería?.
'La noche de los generales', en el Español. Me encanta Sancho Gracia como actor y creo que el montaje es muy divertido, con mucha mala leche, vamos.

'Groucho me mostró su camiseta'. Homenaje a Vázquez Montalbán, cuyas raíces murcianas son bien visibles en sus obras de Carvalho.


Dos divas muy divas en las naves del Matadero. La Espert y la Sardá, frente a frente, en 'La casa de Bernarda Alba'.

En La Latina, divertida comedia con Pepón Nieto y Anabel Alonso.



El Ballet Nacional de Cuba, dirigido por Alicia Alonso, estrenaba en la Gran Vía.


Pedro Ruíz en el 'Reina Victoria'. Mira, a éste no pienso ir, pero qué vistoso el cartel....

Zarzuela y ballet ruso. Para todos los gustos.

... Y colores...

... Y sabores....
¿Por qué no me toca la lotería de una puñetera vez y me dedico al 'dolce far niente...?




lunes, 21 de septiembre de 2009

La deliciosa fauna que puebla el parque de las Salinas...


Esta entrada no tiene más fuste que la de publicar algunas de las miles de fotos que he hecho en el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar en los últimos tiempos.
Es mi fórmula anti-estrés, la caza y captura de los flamencos, cigüeñuelas y otras aves de buen vivir que habitan en este idílico rincón mediterráneo. Ellas sí son felices, qué caramba....










Estos bichitos son unas avispas y las he incluido porque también son criaturicas del Señor ¿a que sí...?, aunque cuanto más lejos, mejor...



jueves, 17 de septiembre de 2009

La Casa de la Rusa, el barón de Benifayó y la princesa que nunca existió

Atendiendo los ruegos de mi público que tanto me quiere y a quien tanto debo, que dirían las folklóricas de otros tiempos, abro una nueva entrada con la historia y la imagen de la Casa de la Rusa de San Pedro del Pinatar, felizmente rehabilitada para fines culturales.
La fotografía de arriba muestra como estaba la casa y el parque que la rodeaba en pasados tiempos de esplendor.
También he añadido la foto de la isla del Barón, ahora propiedad de la mujer de Raphael, tomada desde un avión, en la que se ve el parecido de la casa con el palacete, ambos de estilo neomudéjar.

La casa, tal y como luce en la actualidad. Está rodeada de unos espléndidos chalets que dan mucha envidia, la verdad.



La urbanización impide ver la casa desde este ángulo, tal y como se muestra en la foto antigua.


Y ahora, reproduzco un artículo que escribí hace unos años en el periódico en el que trabajaba por entonces... Espero que os guste.

La historia del palacete resulta fascinante porque en ella intervienen importantes personalidades de la sociedad española de los siglos XIX y XX y comienza con Julio Falcó y d’ Adda, barón de Benifayó, un noble italiano que llegó a España acompañando a Amadeo de Aosta. El barón fue senador por la provincia de Madrid en 1886 y senador vitalicio tres años después. Entre sus ilustres parientes destaca la abuela de la actual duquesa de Alba.

La vinculación del barón con San Pedro del Pinatar comienza con su cautividad en la isla Mayor o Conejera, convertida en prisión de la Armada. Acabada su condena, compró la isla que desde entonces se denomina ‘del Barón’ y que está ubicada junto a la isla Perdiguera, llamada así porque era un coto de caza privado del infante don Felipe, hijo del primer rey Borbón en España, Felipe V.

Además de la isla, el barón compró un terreno en San Pedro del Pinatar para construir un palacete, cuyo proyecto fue encargado al arquitecto madrileño Lorenzo Álvarez Capra, autor del palacio del marqués de Mudela.Tras la muerte del barón, la casa la heredó su hijo Julio Falcó García, con cuya madre nunca se casó y tras la muerte de éste, fue adquirida por el marqués de Seslavine, ruso y primo del zar Nicolás de Rusia, casado con una francesa, pero la gente del pueblo empezó a llamar al palacete ‘la Casa de la rusa’ pensando que la esposa también tenía esa nacionalidad. Por otra parte, la isla del Barón fue vendida al conde de Romanones.

Cesión del parque
En los años 30, la casa pasa a ser propiedad de los condes de Villar de Felices, que ampliaron las dependencias secundarias de la casa. La tercera condesa de Villar de Felices, María de la Paz Garnica, donó parte de la propiedad al Ayuntamiento para convertirlo en un parque público que todo el mundo conoce como ‘parque de los patos’.

Finalmente, la ‘Casa de la Rusa’ y el terreno que la rodea, fue comprado a la última condesa Villar de Felices por una constructora, que a vez vendió el palacete al Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar, donde finalmente se ubicará el Museo.

Un palacete de diez mil duros
El palacete del barón de Benifayó fue proyectado por el arquitecto Lorenzo Álvarez Capra y según la leyenda que consta en su fachada “fue edificado en el año 1.892 por el albañil de Madrid Vicente Cañadilla”.
Mientras duraron las obras, el albañil Cañadilla se hospedaba en la posada de Casto Conesa, próxima al edificio de la construcción y según testimonio de la nieta del dueño, costó una vez terminado “entre siete mil y diez mil duros”. Cañadilla aseguraba que con esta contrata perdía dinero “pero que se resarciría en otras que tenía en Madrid, como la del edificio del Café del Sol, en la mismísima Puerta del Sol”.
El interior del palacete era un museo en si mismo, con infinidad de cuadros y retratos familiares, una biblioteca de casi cuatro mil volúmenes (repartida entre la casa de San Pedro y la de la isla); manuscritos, incunables e impresiones góticas; panoplias con armas de diferentes épocas y una colección de autógrafos de reyes y nobles, entre otros. El cronista Sánchez Perelló aseguraba que en las mansiones del barón de Benifayó “competían la elegancia y el buen gusto con la sencillez y la delicadeza”.

Y para finalizar, tenemos que puntualizar que esa leyenda de la princesa cautiva en la isla del Barón que se bañaba todos los días en el mar totalmente desnuda, es más falsa que un duro cantonal, pero queda tan bonita...

jueves, 10 de septiembre de 2009

Aquellas añoradas dobles sesiones de cine...


Todos aquellos que hemos crecido fascinados en las salas oscuras de los cines de barrio o de pueblo, cuando no había televisión en casa y nuestra diversión consistía en leer libros, pasear en bicicleta o escuchar la radio, sentimos una punzada de nostalgia cada vez que vemos los programas de mano o los carteles que anunciaban aquellas maravillosas películas que se proyectaban en "cinemascope y technicolor"y que acompañamos de pipas y enormes bocadillos de chorizo.
Aquellas pelis que Serrat tan bien retrató en 'Los fantasmas del cine Roxy' han resurgido en los salones de la Casa de la Rusa de San Pedro del Pinatar por obra y gracia de una estupenda exposición que acompaña al Festival de Cine del Mar Menor y que nos devuelve no sólo un tiempo irremediablemente perdido en un mar de mp3, ordenadores y televisores, sino también la fascinación que aquellas historias, enmarcadas en escenarios de cartón piedra, nos hacían soñar con un mundo maravilloso más allá de los límites de nuestro pequeño mundo.
Los carteles, los programas de mano y el material que ya es historia procede de los fondos del Cine Moderno y de coleccionistas particulares.
De imprescindible y obligada visita.








El añorado super 8 con el que empezamos a ver cine casero, antes del vídeo, el DVD, el blue ray y demás artilugios modernos.

La versión de 'Las minas del rey Salomón', con doblaje sudamericano, una auténtica perla cultivada...



Los sacos con los rollos de las películas eran trasladados de un cine a otro, generalmente en bicicleta. Me remito a 'Cinema paradiso'.


El arte del cartel no ha desaparecido en los tiempos modernos, por el momento, claro
.







Y colorín colorado, esta historia se ha acabado, o mejor dicho, comenzaba diciendo "Esta noche he soñado que volvía a Manderley...".

lunes, 31 de agosto de 2009

Ecologistas en Acción otorga una bandera negra a la playa de La Llana


Los miembros de Ecologistas en Acción han ‘castigado’ a la playa de La Llana con una bandera negra en protesta por "la alteración de la dinámica litoral por la ampliación del puerto de San Pedro del Pinatar y otros motivos de mala gestión", que fue ondeada en la antigua torre de vigilancia el pasado 31 de agosto.
Los ecologistas llegaron a la playa pinatarense a bordo del velero Diosa Maat, con el que llevan a cabo la campaña ‘Banderas Negras 2009’, que fue decomisado en el año 2004 por tráfico de drogas y que le fue cedido a la Asociación por la Audiencia Nacional.
Los ecologistas también denunciaron la retirada periódica de los arribazones de la posidonia oceánica; los fondeaderos incontrolados, en los que atracan los barcos tocando fondo en el mar, y vertidos de aguas residuales sin depurar.
La pradera de posidonia, a la que se confunde con un alga, es en realidad el bosque submarino que provee de alimentos a la fauna marina y sus arribazones impiden que las playas desaparezcan, como está ocurriendo en La Llana, a la que la construcción del puerto la ha perjudicado seriamente al modificar el sentido de las corrientes marinas.
Ecologistas en Acción, que ha otorgado el dudoso galardón de ‘bandera negra’ a 32 playas de la Región, han manifestado que el caso de la Llana es más grave porque esa playa se encuentra ubicada en el Parque Regional Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar.
Por este motivo, aseguran los miembros de Ecologistas en Acción, "en esta zona es importante que se haga una urgente intervención de gestión, con la coordinación de las diferentes administraciones implicadas" tanto en la organización del parque como de la playa.
Según el informe de los ecologistas, la playa de La Llana "muestra un claro ejemplo de erosión costera o alteración de la dinámica litoral, debido a la construcción y reciente ampliación del puerto de San Pedro" a eso se suma, explican, "la retirada de la posidonia oceánica que año tras año va dejando la playa desnuda ante la presión del oleaje".
Para los miembros de Ecologistas en Acción, el ejemplo más claro de la regresión que sufre esta playa "la tenemos cuando divisamos su torre de vigilancia, que está metida varios metros en el mar, cuando inicialmente fue construida en el interior de la playa".
Pon fotos sin limite en slide.com GRATIS!!!
Ahí va el texto del artículo, es que aún no me había dado tiempo a escribirlo. Gracias por vuestros ánimos.

martes, 25 de agosto de 2009

Ecos del verano, primera parte


El verano termina ya y como decía la canción del Dúo Dinámico, con él mi amor se va. Bueno, algunos de mis amores, en concreto, mis descendientes que viven en otro país y a las que despedí con el corazón desgarrado después de medio mes de alegría, de carreras por la casa y el jardín, de risas infantiles, de jornadas playeras y tertulias nocturnas, de desayunos con churros y comidas repletas de calorías.
Las vacaciones acabaron y te dejan un vacío en el alma que apenas se llena con la vuelta a la rutina del trabajo y el encuentro con los compañeros. La visión de esa despedida en los enormes pasillos de la T-4, en los que quince días antes vivía con emoción su llegada, marca el punto de partida de una nueva temporada que esperemos sea la centésima parte de complicada que la anterior.
Es tiempo de echar la vista atrás y recordar los momentos más gozosos del verano y en esta primera parte, quiero recordar la maravillosa noche que nos regalaron los componentes del grupo Els Comediants con motivo del 40 aniversario del Festival de Teatro de San Javier. Fue tal el subidón de adrenalina que va a ser imposible olvidar las emociones que nos provocaron. Aquí queda la constancia fotográfica.





Los músicos dieron caña sin parar desde el desembarco en la playa hasta la llegada al Ayuntamiento, tres kilómetros y medio después.

Arlequín no podía faltar en una noche de exaltación del teatro.


El maestro de ceremonias condujo al numerosísimo público hasta el final de la fiesta, en el que la musa del teatro, Talía, llegó volando.

Dragones misteriosos, con jinetes acróbatas irrumpieron en la explanada de Barnuevo... acompañados de...

Baco, díos del vino y de la juerga y que no falte..

Parpageno, personaje de 'La flauta mágica' de Mozart, cabalgaba sobre su pajarita de papel...

Tepsícore, la musa de la danza, sobre sus altísimos coturnos...

La tragedia y sus corte de muertitos, aterrorizó al público más joven...

Siempre hay un momento para confraternizar con el público...

La danza, segunda protagonista del Festival, representada por estos simpáticos bailarines.

Y los deseos de todos los asistentes, volaron hacia el cielo, engarzados en unos globos blancos. El mayor de todos, que podamos celebrar otros 40 años, a ser posible, de nuevo con Els Comediants, a los que la musa del teatro guarden durante muchos años.